El Espíritu Santo como protagonista de la historia y gran educador interior. Enseña a vivir con docilidad, valentía y creatividad evangélica, impulsando siempre a la misión.
El Espíritu Santo como protagonista de la historia y gran educador interior. Enseña a vivir con docilidad, valentía y creatividad evangélica, impulsando siempre a la misión.