La misión de Dios en la historia de la salvación: crear, amar, acompañar y redimir. La formación parte de esta certeza: somos colaboradores de un Dios en salida, que llama a la comunión y al compromiso con el mundo.
La misión de Dios en la historia de la salvación: crear, amar, acompañar y redimir. La formación parte de esta certeza: somos colaboradores de un Dios en salida, que llama a la comunión y al compromiso con el mundo.