Más que coordinación o trabajo conjunto, significa reconocerse como un solo cuerpo en Cristo, donde las diferencias de vocación y rol enriquecen y no separan. La misión compartida busca precisamente vivir esta comunión.
Más que coordinación o trabajo conjunto, significa reconocerse como un solo cuerpo en Cristo, donde las diferencias de vocación y rol enriquecen y no separan. La misión compartida busca precisamente vivir esta comunión.