Cambio de mentalidad y corazón, tanto personal como colectivo. No se reduce a un esfuerzo moral, sino que es dejar que el Espíritu regenere las motivaciones, los vínculos y las prioridades de la comunidad.
Cambio de mentalidad y corazón, tanto personal como colectivo. No se reduce a un esfuerzo moral, sino que es dejar que el Espíritu regenere las motivaciones, los vínculos y las prioridades de la comunidad.