Ser Misionera de Nazaret

¿Y si esta es tu historia?

Etapas de formación

Acompañamos tu camino vocacional paso a paso

1

Aspirantado

Empieza a mirar

Es la etapa donde la joven entra en contacto con la congregación a través de una comunidad religiosa. Aquí, la aspirante descubre las motivaciones y conoce las aptitudes requeridas para responder al llamado de Dios.

2

Postulantado

Conócete

Tiene como objetivo favorecer el encuentro con Cristo, el conocimiento personal y la iniciación en la vida religiosa mediante la integración en la comunidad. En esta etapa se busca afianzar la vocación y discernir las disposiciones y aptitudes de la joven para la Vida Religiosa.

3

Noviciado

El “Sí”

El noviciado es la etapa fundamental del proceso formativo, orientada a conocer las exigencias de la vida religiosa, ejercitar los consejos evangélicos y abrirse a la misión en comunidad. Al finalizar, la novicia puede realizar la primera profesión temporal.

4

Juniorado

Vive la misión

Las junioras son religiosas de votos temporales que consolidan su opción de seguir a Cristo, se integran en la vida comunitaria y participan en la misión apostólica. En esta etapa continúan su formación para prepararse a la consagración definitiva.

¿Y si la respuesta a tus preguntas
estuviera a un “Sí” de distancia?

Preguntas frecuentes

¿Qué edad debo tener para ingresar?

El proceso de formación inicial está pensado para jóvenes de entre 18 y 30 años. Si tienes 16 años, puedes comenzar antes con un acompañamiento vocacional previo al ingreso formal. Lo importante no es tanto la edad, sino la disposición del corazón.

¿Necesito estudios universitarios?
No es un requisito imprescindible, pero sí es importante prepararse para dar respuesta a la misión. Nuestra vocación está centrada en la formación de familias cristianas desde la educación, por lo que el crecimiento intelectual y personal forma parte del camino. Cada caso se acompaña de forma personalizada.
¿Cuánto dura el proceso de formación?
La formación se establece de forma personalizada en cada etapa. Como referencia, el camino desde el aspirantado hasta los primeros votos tiene una duración mínima de 5 años, y desde ahí hasta la profesión perpetua, otros 5 años más. Dicho esto, la formación no termina con la consagración definitiva: ¡es una actitud para toda la vida!
¿Puedo contactar a mi familia?
Sí. Dentro de la Congregación se establecen las formas en las que se mantiene el contacto familiar, siempre desde una mirada de fe: la religiosa está llamada a ser testimonio de vida para su propia familia. El vínculo familiar no se rompe, ¡se transforma!
¿En qué países puedo servir?
En cualquier país donde esté presente la Congregación y la misión así lo requiera. Actualmente estamos presentes en 11 países de los cinco continentes. El destino se discierne en comunión con la Congregación, atendiendo tanto a las necesidades de la misión como al proceso personal de cada religiosa.
¿Qué pasa si descubro que no es mi vocación?
El acompañamiento personalizado existe precisamente para ayudarte a discernir con libertad y honestidad. En cualquier momento del proceso puedes interrumpir tu camino si no te sientes llamada al carisma de Nazaret o a la Vida Consagrada. Nadie sale de este proceso con las manos vacías: todo lo vivido forma parte del propio camino de fe.
Misioneras Nazaret
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